2 de junio de 2007

YA INAUGURAMOS

Rattha gallery

Rattha gallery se crea a partir de la necesidad de tener un espacio alternativo y propio donde exponer. Es aquí donde gran variedad de artistas presentarán sus obras.
Dejamos de lado los grandes escenarios y la institucionalidad, para hacerle frente a lo cotidiano, pasando por la precariedad y disminución del espacio para dejar en claro que el arte puede y debe estar presente a toda hora del día y en cualquier parte, teniendo o no las condiciones adecuadas.


“Meao de perro”

Rattha gallery comienza sus exposiciones con la presencia de la obra del estudiante de Artes Visuales, proveniente de la ciudad de Angol, Claudio Benavides Voitmann (1981), quien reside actualmente en Valdivia.
Voitmann ha realizado varias exposiciones colectivas e individuales, pero lo mas destacado de su producción visual anterior ha sido un sin número de intervenciones en la vía publica, dentro del grupo “Mutantes Clandestinos” conformado por artistas de distintos lugares del sur de Chile (Concepción, Angol y Valdivia).

http://mutantes-clandestinos.blogspot.com

La obra que ahora presenta forma parte de una serie de trabajos, titulada “Meao de perro” tomando en este caso a la pintura como protagonista, la que habla desde un punto de vista interno del artista hasta involucrarse dentro del contexto político, social, cultural y religioso de toda una época como fue la de gobierno militar en nuestro país, lo que trajo consigo grandes repercusiones en su vida y su obra.
Para realizarla, Voitmann solo utiliza materiales de desecho, partiendo por el soporte e incluso las pinturas (látex y témpera) son recicladas, lo que hace posible un cierto acercamiento a su proceso, por su simplicidad, basada en la cotidianeidad de sus recursos, por parte de espectador.
El resultado hace pensar en una pincelada rápida, espontanea, quizás un poco alborotada, pero totalmente segura, incluso en esas imprecisiones en la unión de las líneas denota una plena intencionalidad. Con esto obtiene la figura de un perro, icono de su trabajo, el cual es bastante lúdico, pero no por eso menos significativo, ya que refleja un estado de conciencia en torno a la idea de disconformidad frente a las desilusiones del día a día.
Con respecto al urinario, este inicialmente no existía; la instalación contaba con un plato con pintura, el cual simbolizaba los desechos del perro, su interior, las víceras. Más tarde fue reemplazado porque no era lo que Voitmann buscaba, entonces surgió la idea del urinario, influenciada por el trabajo de Marcel Duchamp, lo que logró establecer una conexión de lo humano con lo animal, todo esto como consolidación del objeto en la utilización de todo el recurso material. Por otra parte, el péndulo es un elemento constante en sus obras, desde sus inicios hasta ahora en “Meao de perro”.
Finalmente esta propuesta pictórica nos invita a ver la realidad de una manera distinta, desde la perspectiva del protagonista de este cuento que es la vida...
El perro nos conecta con lo urbano, lo cotidiano, transformándose en una figura mitológica, partícipe del acto social, producto del trabajo in situ, sin una mayor meditación ni planificación, o como dice Voitmann “es solo pararse a mirar y luego pintar”.


Texto:
Andrea Torres y María Francisca Jara, estudiantes Artes Visuales